El mar guarda historias cifradas y para entenderlas solo se necesita sentarse en la arena húmeda y hundir los dedos, dejando que rellenen todos los espacios huecos de tu cuerpo. Nunca encontraréis el silencio, el bramido de las olas que cuentan secretos a su paso, por eso susurran. Las gaviotas excitadas tal vez alarmadas por lo que vieron en un barco pesquero y no debían haber visto.
Arena. Arena que ha sido marcada por diversas personas, cada una con su propia historia y su necesidad de armonía. El agua salada causante del ardor en las heridas, pero buen remedio para cicatrizar escenas pasadas.
No se puede distinguir qué hay en sus profundidades, tal vez el canto ahogado de una sirena, o el anillo de una amada engañada, un tesoro maldito cuya mala suerte hundió hasta el pirata más temido. Ahí abajo hay miedo, también hay normas y la supervivencia no se olvida.
Nosotros, el ser humano somos los monstruos de la superficie cálida, matamos esa belleza acuática. Utilizamos a sus habitantes como saciante del aburrimiento, hacemos que sustituyan su hábitat por una piscina apestada de cloro.
El mar se enfada y ocasiona daños brutales como los tsunamis, olas gigantes libres capaces de arrasar todo a su paso. Somos nosotros los que tememos al mar. Disfrutamos al caminar descalzos por la orilla, o contemplando el vaivén del agua, viendo su intensa gama de colores. Algo tan bello y tan poderoso como para hacerte desaparecer para siempre.
Fiel a lo que ve siempre calla. Al fin y al cabo no deja de ser una enorme bañera con espuma sin fin. Porque lo que pasa en el mar, se queda en el mar; siendo su juez las sirenas de falsa apariencia.
lunes, 21 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Alerta roja.
No dejes que te ponga una mano encima. Todo tiene su fin, pero hay que saber cuando ha llegado ese fin. Tú eres tu propio escudo, no necesitas respaldo de nadie. Por mucho que te grite que solo le tienes a él, te tienes a ti misma.
Si sigues tapando los golpes, si sigues encubriéndole te perderás en el pasado. No va a cambiar, reacciona. El destino no existe, lo eliges tú, déjalo ahora que puedes. Tienes que dejar en pensar en los demás, sálvate y contigo irán el resto. Deja de pensar en el qué dirán, porque quien será señalado con el dedo será él.
Sabemos que por las noches esos gritos volverán y caerás de nuevo. Ese es el error, no le des el gusto de rendirte, por favor. Llegarán tiempos mejores, así es la vida "todo lo que sube, baja"
Pide ayuda.
Si sigues tapando los golpes, si sigues encubriéndole te perderás en el pasado. No va a cambiar, reacciona. El destino no existe, lo eliges tú, déjalo ahora que puedes. Tienes que dejar en pensar en los demás, sálvate y contigo irán el resto. Deja de pensar en el qué dirán, porque quien será señalado con el dedo será él.
Sabemos que por las noches esos gritos volverán y caerás de nuevo. Ese es el error, no le des el gusto de rendirte, por favor. Llegarán tiempos mejores, así es la vida "todo lo que sube, baja"
Pide ayuda.
lunes, 14 de enero de 2013
Una carta sin remitente.
"Decidió abandonar ese banco tan frío como la mañana de aquel lunes caótico. Estaba tan cansada de escuchar siempre a las mismas personas reírse de ella. Por mucho que trataba de ignorar esas palabras, las frases no dejaban de fluir una tras otra, como imágenes fugaces.
No puedes dejar de lado eso que tanto daño te hace, el masoquismo tiene ciertos límites. Ella ya había sobrepasado el límite, se ahogaba por la rabia contenida. Experimentó una sensación horrible, la impotencia más pura al ver que dependía de la opinión del resto de personas hacia ella.
Las risas burlescas continuaron, las críticas se hicieron cada vez más crueles y mientras esa joven llamada Luna se iba sumergiendo en el más profundo dolor. Nadie se podía hacer una idea mínimamente parecida por lo que Luna tuvo que pasar.
Se iba muriendo su espíritu, dejó de creer en los milagros, desconocía lo que era sonreír y todo por unos cuantos ignorantes. Luna no pudo soportar tanta presión y tanta acusación. Y fue así como vio por última vez a su madre, se despidió del cantar de las aves mañaneras, no anheló la luz del sol, pues nunca la tuvo.
Se arrebató la vida, dejó que el agua corriera por la bañera y no volvió a salir de aquel agua hirviendo. Murió. Al igual que sus sueños, no fue cobarde, simplemente este no era su lugar. Una persona que brilla tanto por sí sola merece un lugar mejor, junto a la estrellas. Y así la Luna se hizo Luna, pálida por todo el sufrimiento guardado. Luna no quería salir de su casa para no ser vista, es por eso que todas las noches tras ocultarse el Sol, el vacío que queda lo llena Luna."
No puedes dejar de lado eso que tanto daño te hace, el masoquismo tiene ciertos límites. Ella ya había sobrepasado el límite, se ahogaba por la rabia contenida. Experimentó una sensación horrible, la impotencia más pura al ver que dependía de la opinión del resto de personas hacia ella.
Las risas burlescas continuaron, las críticas se hicieron cada vez más crueles y mientras esa joven llamada Luna se iba sumergiendo en el más profundo dolor. Nadie se podía hacer una idea mínimamente parecida por lo que Luna tuvo que pasar.
Se iba muriendo su espíritu, dejó de creer en los milagros, desconocía lo que era sonreír y todo por unos cuantos ignorantes. Luna no pudo soportar tanta presión y tanta acusación. Y fue así como vio por última vez a su madre, se despidió del cantar de las aves mañaneras, no anheló la luz del sol, pues nunca la tuvo.
Se arrebató la vida, dejó que el agua corriera por la bañera y no volvió a salir de aquel agua hirviendo. Murió. Al igual que sus sueños, no fue cobarde, simplemente este no era su lugar. Una persona que brilla tanto por sí sola merece un lugar mejor, junto a la estrellas. Y así la Luna se hizo Luna, pálida por todo el sufrimiento guardado. Luna no quería salir de su casa para no ser vista, es por eso que todas las noches tras ocultarse el Sol, el vacío que queda lo llena Luna."
sábado, 12 de enero de 2013
Vaso vacío
El ser humano es experto en sentarse y disfrutar de las vistas que nos brinda la vida. Cometemos errores, demasiados, pero solo diré una cosa: todo tiene un por qué.
Cada vez que veo el vaso vacío, decido recordar el pasado. Me siento en una esquina cierro los ojos y recuerdo situaciones que en su día me hicieron pasarlas extremadamente mal y ahora hacen que sonría. Miro una pared lisa y pienso qué fotos podría poner, fotografías que me representen.
Así como un eje cronológico con fotografías y frases cortas. Pienso, y llego a la conclusión de que aquello que un día me ha dado miedo es mi reto de ahora. Hasta lo más insignificante tiene su función.
¿Una de mis rutinas? Ver fotografías, porque son mías, porque me pertenecen, cuentan mi vida y de nadie más. Son el mejor remedio contra el olvido. O simplemente veo un libro y revivo lo que me sucedió mientras lo leía.
Coger una cámara y fotografiar eso que tú consideras belleza. Yo creo que en los árboles reside esa belleza. Crecen, han visto demasiadas historias, color, ese sonido que emiten las hojas cuando hay viento. Un ramaje tan desigual pero a la vez tan armónico.
Somos tan diferentes y tan parecidos a la vez. Nos dejamos llevar por las críticas del pueblo, moviéndonos solo si el resto se mueve. Criticamos lo que somos, vemos perfectamente las injusticias y nos callamos. Lamentablemente así somos las personas, vacías por dentro. Somos tan ignorantes que siempre nos hundimos con los problemas más estúpidos.
La solución está en empujar fuerte contra el suelo e impulsarse hacia arriba, aprovechando la corriente.
Cada vez que veo el vaso vacío, decido recordar el pasado. Me siento en una esquina cierro los ojos y recuerdo situaciones que en su día me hicieron pasarlas extremadamente mal y ahora hacen que sonría. Miro una pared lisa y pienso qué fotos podría poner, fotografías que me representen.
Así como un eje cronológico con fotografías y frases cortas. Pienso, y llego a la conclusión de que aquello que un día me ha dado miedo es mi reto de ahora. Hasta lo más insignificante tiene su función.
¿Una de mis rutinas? Ver fotografías, porque son mías, porque me pertenecen, cuentan mi vida y de nadie más. Son el mejor remedio contra el olvido. O simplemente veo un libro y revivo lo que me sucedió mientras lo leía.
Coger una cámara y fotografiar eso que tú consideras belleza. Yo creo que en los árboles reside esa belleza. Crecen, han visto demasiadas historias, color, ese sonido que emiten las hojas cuando hay viento. Un ramaje tan desigual pero a la vez tan armónico.
Somos tan diferentes y tan parecidos a la vez. Nos dejamos llevar por las críticas del pueblo, moviéndonos solo si el resto se mueve. Criticamos lo que somos, vemos perfectamente las injusticias y nos callamos. Lamentablemente así somos las personas, vacías por dentro. Somos tan ignorantes que siempre nos hundimos con los problemas más estúpidos.
La solución está en empujar fuerte contra el suelo e impulsarse hacia arriba, aprovechando la corriente.
domingo, 16 de diciembre de 2012
IMM 3
Un mes flojillo en cuanto a libros. Aún así son libros que tenía unas ganas increíbles de poder leerlos:
- Revelación de Anissa B. Damom:
(tan impactante como el primero)

- Oscuros: La primera maldición (4) de Lauren Kate:
- Maldito karma de David Safier:
(leyendo)
- Corazón de fuego, de Moira Young:
- Mil soles espléndidos de Khaled Hosseini:
- Traición de Scott Westerfeld:
- Perfección de Scott Westerfeld:
- Especiales de Scott Westerfeld:
Espero que vuestra pila de libros no sea tan grande como la mía. En estas Navidades procuraré disminuirla, un saludo oxidado!
miércoles, 12 de diciembre de 2012
12
Miras la pantalla de tu móvil y compruebas que es día 12, pero no se trata de un número cualquiera. Hoy es 12.12.12 y no por ello tiene que ser un día especial. Cada día de nuestra vida es único, bajo ningún concepto se repetirán dos días en los cuales suceda lo mismo o similar. Porque sencillamente solo viviremos un miércoles del frío diciembre en un año tan supersticioso como el 2012.
Tenemos que pararnos a pensar que cada vez que deseamos que sea viernes o vacaciones de verano, estamos dejando escapar un día de nuestra corta existencia. "Vive como si fueras a morir mañana" así no habrás dejado escapar ninguna oportunidad. Somos nosotros los que escribimos nuestro destino, tomamos decisiones constantemente, y es por eso que nada en esta vida tiene su sentencia aprobada.
No somos conscientes de que llegará el momento de abandonar la partida y dejar espacio a otra persona con energía renovada. Pero ahí no se acaba todo, no hablo de reencarnaciones ni del karma. Trato de haceros ver, que por muchos errores que cometamos o logros consigamos, formaremos parte de la historia. En un futuro, en los colegios se les enseñará a los jóvenes cómo vivíamos aquellas personas del siglo XXI.
Quién sabe si nos catalogarán como el eslabón perdido, o si seremos dignos de recordar por la lucha constante que libran minuto a minuto cada familia, en mi caso española. Ni siquiera me aventuro a saber qué haré mañana. Si solo será la misma rutina asfixiante o tal vez una simple nota de tu amigo invisible te alegre ese 13.12.12
Vivir es experimentar, cocinar por primera vez o acojonarte por las calles oscuras de Madrid. Qué más da pues si te has equivocado en un problema de matemáticas o dejaste el trabajo que más te satisfacía, ya no sirve arrepentirse. La ilusión se alimenta del miedo, es así como dejas de comerte la cabeza por aquello que has hecho de forma errónea, cuando tienes nuevos objetivos.
Fíjate nuevos propósitos, nunca sabes cuando no tendrás más oportunidades y no podemos atormentarnos porque al fin y al cabo ¿sabrás en el momento exacto en el que pises el suelo frío, que esa será la última vez? No.
Somos historia y apareceremos reflejados de forma genérica en un libro de sociáles para 4º de la ESO, en un futuro no tan lejano.
Cuando mires atrás desde el refugio de tu cama, recordarás un viaje, una risa, una fotografía, la frase más bonita de tu vida; pero no recordarás el día en que tuvieron lugar. Es por eso que te digo, que no te fijes en el día, acuérdate de todo aquello malo o bueno que te haya sucedido.
Tenemos que pararnos a pensar que cada vez que deseamos que sea viernes o vacaciones de verano, estamos dejando escapar un día de nuestra corta existencia. "Vive como si fueras a morir mañana" así no habrás dejado escapar ninguna oportunidad. Somos nosotros los que escribimos nuestro destino, tomamos decisiones constantemente, y es por eso que nada en esta vida tiene su sentencia aprobada.
No somos conscientes de que llegará el momento de abandonar la partida y dejar espacio a otra persona con energía renovada. Pero ahí no se acaba todo, no hablo de reencarnaciones ni del karma. Trato de haceros ver, que por muchos errores que cometamos o logros consigamos, formaremos parte de la historia. En un futuro, en los colegios se les enseñará a los jóvenes cómo vivíamos aquellas personas del siglo XXI.
Quién sabe si nos catalogarán como el eslabón perdido, o si seremos dignos de recordar por la lucha constante que libran minuto a minuto cada familia, en mi caso española. Ni siquiera me aventuro a saber qué haré mañana. Si solo será la misma rutina asfixiante o tal vez una simple nota de tu amigo invisible te alegre ese 13.12.12
Vivir es experimentar, cocinar por primera vez o acojonarte por las calles oscuras de Madrid. Qué más da pues si te has equivocado en un problema de matemáticas o dejaste el trabajo que más te satisfacía, ya no sirve arrepentirse. La ilusión se alimenta del miedo, es así como dejas de comerte la cabeza por aquello que has hecho de forma errónea, cuando tienes nuevos objetivos.
Fíjate nuevos propósitos, nunca sabes cuando no tendrás más oportunidades y no podemos atormentarnos porque al fin y al cabo ¿sabrás en el momento exacto en el que pises el suelo frío, que esa será la última vez? No.
Somos historia y apareceremos reflejados de forma genérica en un libro de sociáles para 4º de la ESO, en un futuro no tan lejano.
Cuando mires atrás desde el refugio de tu cama, recordarás un viaje, una risa, una fotografía, la frase más bonita de tu vida; pero no recordarás el día en que tuvieron lugar. Es por eso que te digo, que no te fijes en el día, acuérdate de todo aquello malo o bueno que te haya sucedido.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Sin mirar atrás
Cuanto más corría esa persona insignificante, maltratada por la codicia, se iba dando cuenta de que eran pasos inseguros en un suelo firme. Fue entonces cuando vio que el tiempo se había detenido y con él sus ganas de sobrevivir. Su destino estaba escrito y firmado, tenía la sentencia grabada a fuego en su mirada. Había nacido para morir, perseguido hasta la saciedad solo por ser diferente a los demás. Solo por ser un peón blanco en una partida donde las negras llevan ventaja. Sin comprender el odio mezquino y la repugnancia obsesiva hacia aquellos que eran como él, siguió deambulando por aquel terreno. Debatiendo qué había fallado en ese entorno. Experimentó desde dentro qué era ser tratado como un perro rabioso al que se le excluye por miedo. Miedo a que ataque y se expanda su enfermedad. Lo tenía todo, era un médico de prestigio, en sus tiempos de plenitud; querido por las personas que le rodeaban, casado con una mujer bellísima encerrada en una sociedad machista. Era padre de dos pequeños renacuajos que debían ser libres pero no pudo ser así. Mientras se acababa su tiempo, horrorizado por los rostros lívidos que contemplaba, retrocedió tres pasos. Y no fueron más, al chocar contra un muro, o así lo pensó él, se giró y no pudo siquiera emitir un gemido de dolor. Enmudeció, un silencio perturbador lo inundó todo. Eso era un muro, por supuesto, un muro formado por cadáveres como si de piezas de un puzzle se tratara. Cada uno de esos rostros desencajados por el paso de la muerte fueron quitándole pedacitos de su ser. Eran miles de cuerpos que lejos de asemejarse a personas se acercaban más a un montón de huesos recubierto en cuero. Esos cuerpos inmovilizados de por vida habían sentido en sus entrañas lo que era sufrir, el temor, la espera constante de una muerte asegurada; ni se habían percatado de que podían refugiarse en la esperanza. No hizo falta que ningún nazi le arrebatara la vida, tampoco fue necesaria una ducha mortífera. Solo fue necesario pestañear para que todo el dolor le invadiera. Ahí, en ese preciso instante entre la vida y la muerte, su corazón dejó de latir. Esos ojos castigados por las lágrimas se cerraron. Con las manos apretadas contra sus sienes, su cerebro dejó de soñar. Murió como nació, solo y sin recursos para luchar.
Solo eran personas, que amaban su vida, lucharon como cualquier niño africano por conseguir sobrevivir. Pelearon como cualquier madre sin saber dónde está su hijo. Lloraron conocedores del asesinato que se estaba produciendo. Y lejos de sentir rencor solo sentían impotencia por tener otro pensamiento. Demostraron ser personas puras con un coraje increíble y gracias a esos millones de judíos, el mundo es un poquito más justo. Se ganaron a pulso ese respeto, y esa justicia.
Solo eran personas, que amaban su vida, lucharon como cualquier niño africano por conseguir sobrevivir. Pelearon como cualquier madre sin saber dónde está su hijo. Lloraron conocedores del asesinato que se estaba produciendo. Y lejos de sentir rencor solo sentían impotencia por tener otro pensamiento. Demostraron ser personas puras con un coraje increíble y gracias a esos millones de judíos, el mundo es un poquito más justo. Se ganaron a pulso ese respeto, y esa justicia.
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